jueves, 30 de junio de 2011

DESARROLLO NORMAL: TERCER MES DE VIDA

El desarrollo psicomotor es diferente en cada niño y está influenciado por muchos factores: genéticos, ambientales, físicos.
Les presentamos información sobre el desarrollo de su bebe.

  • En este mes su peso  será de aproximadamente 5,700 gramos y su talla de 58,9 centímetros en niñas y  en niños será de aproximadamente  6,200 gramos y su talla de 60 centímetros.
  • Duerme aproximadamente  6 a 8 horas en la noche.
  • Puede levantar la cabeza de 45-90º.
  • Se mira las manos, las manos están abiertas
  • Sigue los objetos, pero todavía no puede cogerlos
  • Puede tirar el pelo o la ropa de los padres
  • Reconoce la voz de los familiares
  • Los ruidos lo pueden despertar
  • Está atento cuando le hablan, cuando escucha la música
  • Reconoce a su madre con la vista
  • Sonríe más tiempo
  • Al ver a una persona o un objeto que le guste, empieza a mover sus piernas y sus brazos

RECUERDE QUE DEBE LLEVAR A SU BEBE AL CONTROL DE CRECIMIENTO Y DESARROLLO CON SU PEDIATRA, LO QUE SE HA DESCRITO ES SOLO PARA DARLE UNA ORIENTACION BÁSICA

martes, 28 de junio de 2011

DESARROLLO NORMAL: SEGUNDO MES DE VIDA


El desarrollo psicomotor es diferente en cada niño y está influenciado por muchos factores: genéticos, ambientales, físicos.
Les presentamos información sobre el desarrollo de su bebe.
  • En este mes su peso  será de aproximadamente 5,000 gramos y su talla de 56,5 centímetros en niñas y  en niños será de aproximadamente  5,400 gramos y su talla de 57 centímetros
  • Duerme aproximadamente 5 a 6horas en la noche, en el dia pasa mas tiempo despierto
  • Levanta la cabeza, y la mantiene erguida por más tiempo
  • Emite algunos sonidos (aaa, uuu), su comunicación con los padres es con el llanto
  • Puede seguir los objetos grandes o personas hasta un ángulo de 180º
  • Le llaman la atención los objetos de colores
  • Reconoce el sonido de la voz de los padres
  • Le gusta escuchar música
  • Puede hacer muecas con la boca
  • Sus manitos las abre más a menudo
  • Aparece la sonrisa social (un momento mágico para los padres)

RECUERDE QUE DEBE LLEVAR A SU BEBE AL CONTROL DE CRECIMIENTO Y DESARROLLO CON SU PEDIATRA, LO QUE SE HA DESCRITO ES SOLO PARA DARLE UNA ORIENTACION BÁSICA

lunes, 27 de junio de 2011

DESARROLLO NORMAL: PRIMER MES DE VIDA

El desarrollo psicomotor es diferente en cada niño y está influenciado por muchos factores: genéticos, ambientales, físicos.
Les presentamos información sobre el desarrollo de su bebe.

  • En este mes su peso será de aproximadamente 4.400 gramos y su talla de 54 centímetros.
  • Duerme casi todo el día
  • Le encanta que lo carguen y lo tengan en brazos
  • Reconoce a la madre por su olor
  • Cuando está en posición boca abajo, levanta la cabeza por poco tiempo
  • Responde a los sonidos
  • Observa los rostros
  • Aprieta el dedo con su manito,
  • Su mano está mayor tiempo cerrada
RECUERDE: DEBE LLEVAR A SU BEBE AL CONTROL DE CRECIMIENTO Y DESARROLLO CON SU PEDIATRA. LO QUE SE HA DESCRITO ES SOLO PARA DARLE UNA ORIENTACION BÁSICA

viernes, 24 de junio de 2011

Cómo reaccionan los niños frente a la muerte de un ser querido?

Cuando un miembro de la familia muere, los niños reaccionan de manera diferente a los adultos. Los niños de edad pre-escolar creen que la muerte es temporal y reversible, esta creencia está reforzada por los personajes en dibujos animados que se mueren y reviven otra vez. Los niños de entre cinco y nueve años comienzan a pensar más como los adultos acerca de la muerte, pero todavía no pueden imaginarse que ellos o alguien que ellos conocen pueda morir.
A la conmoción y a la confusión que sufre el niño que ha perdido su hermanito, hermanita, papá o mamá se le añade la falta de atención adecuada de otros familiares que lloran esa misma muerte y que no pueden asumir adecuadamente la responsabilidad normal de cuidar al niño.

¿Debe ir mi hijo al velorio?

No se debe obligar a un niño asustado a ir al velorio o al entierro de un ser querido; sin embargo, el honrar o recordar a la persona de alguna manera, como por ejemplo, encender una velita, decir plegarias, preparar un álbum de recortes, revisar las fotografías o el contar una historia, puede ser de mucha ayuda. A los niños se les debe de permitir el expresar su pérdida y pena como ellos crean.

¿Qué signos puede tener mi hijo cuando un familiar ha fallecido?

Los padres deben de estar conscientes de cuáles son las reacciones normales de los niños ante la muerte de un familiar, así como de las señales que indican que el niño está teniendo dificultad enfrentándose a la pena. Es normal que durante las semanas siguientes a la muerte algunos niños sientan una tristeza profunda o que persistan en creer que el familiar querido continúa vivo. Sin embargo, la negación a largo plazo a admitir que la muerte ocurrió, o el evitar las demostraciones de tristeza, no es saludable y puede resultar en problemas más severos en el futuro.

Una vez que el niño acepta la muerte, es normal que manifieste su tristeza de vez en cuando a través de un largo período de tiempo, a veces en momentos inesperados. Sus parientes sobrevivientes deben de pasar todo el tiempo posible con el niño y hacerle saber bien claro que tiene permiso para manifestar sus sentimientos libre y abiertamente.

Si la persona muerta era esencial para la estabilidad del mundo del niño, la ira es una reacción natural. Esta ira se puede manifestar en juegos violentos, pesadillas, irritabilidad o en una variedad de otros comportamientos. A menudo el niño mostrará enojo hacia los miembros sobrevivientes de la familia.

Después de la muerte de un padre o una madre, muchos niños actuarán como si tuviesen menor edad. El niño temporalmente actúa de manera más infantil exigiendo comida, atención, cariño y habla como un bebé. Los niños más pequeños frecuentemente creen que ellos son la causa de lo que sucede a su alrededor. El pequeño puede creer que su papá, abuelito, hermano o hermana se murió porque él una vez cuando tenía coraje deseó que se muriera. El niño se siente culpable porque cree que su deseo se"realizó”.

¿Qué signos me indican que mi hijo debe ser evaluado por un especialista?

Los niños con problemas serios de pena y de pérdida pueden mostrar una o más de las siguientes señales:
  • un período prolongado de depresión durante el cual el niño pierde interés en sus actividades y eventos diarios
  • insomnio, pérdida del apetito o el miedo prolongado a estar solo
  • regresión a una edad más temprana por un período extendido de tiempo
  • imitación excesiva de la persona muerta
  • decir frecuentemente que quisiera irse con la persona muerta
  • aislamiento de sus amiguitos
  • deterioro pronunciado en los estudios o el negarse a ir a la escuela

Si estos síntomas persisten, puede que se necesite ayuda profesional. Un psiquiatra de niños y adolescentes u otro profesional de la salud mental capacitado puede ayudar al niño a aceptar la muerte y asistir a los sobrevivientes para que ayuden al niño durante el proceso de pena y luto.
Modificado de la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry. 2005

jueves, 23 de junio de 2011

Cuan frecuente es encontrar problemas de aprendizaje en los niños?


Los padres nos preocupamos mucho, cuando nuestro  hijo tiene problemas de aprendizaje en la escuela. Hay muchas razones para el fracaso escolar, pero entre las más comunes se encuentra específicamente, la de los problemas del aprendizaje. Los niños con problemas de aprendizaje suelen tener un nivel normal de inteligencia. Ellos tratan arduamente de seguir las instrucciones, de concentrarse y de portarse bien en la escuela y en la casa. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, tienen mucha dificultad dominando las tareas de la escuela y se atrasa. Los problemas del aprendizaje afectan a 1 de cada 10 niños de edad escolar.

¿Este problema está relacionado con alguna enfermedad en el sistema nervioso?
Existe la creencia de que los problemas del aprendizaje son causados por alguna dificultad con el sistema nervioso que afecta la recepción, el procesamiento o la comunicación de la información. También puede ser común en familias. Algunos niños con problemas del aprendizaje son también hiperactivos, no se pueden estar quietos, se distraen con facilidad y tienen una capacidad para prestar atención muy corta.
Los psiquiatras de niños y adolescentes indican que los problemas del aprendizaje se pueden tratar. Si no se detectan y se les da tratamiento a tiempo, sus efectos pueden ir aumentando y agravándose como una bola de nieve al rodar. Por ejemplo, un niño que no aprende a sumar en la escuela primaria no podrá entender el álgebra en la escuela secundaria. El niño, al esforzarse tanto por aprender, se frustra más y más y desarrolla problemas emocionales, tales como una baja autoestima ante tantos fracasos. Algunos niños con problemas de aprendizaje se portan mal en la escuela porque prefieren que los crean "malos" a que los crean "estúpidos".

¿Cuáles son los signos que presenta un niño con este problema?
Se pueden encontrar en un niño que :
  • Tiene dificultad para entender y seguir instrucciones.
  • Tiene dificultad para recordar lo que alguien le acaba de decir.
  • No domina las destrezas básicas de lectura, deletreo, escritura y/o matemática, por lo que fracasa en el trabajo escolar.
  • Tiene dificultad en distinguir entre la derecha y la izquierda
  • Le falta coordinación al caminar, hacer deportes o llevar a cabo actividades sencillas, tales como aguantar un lápiz o amarrarse los pasadores del zapato.
  • Fácilmente se le pierden o extravían sus asignaciones, libros de la escuela y otros artículos.
  • No puede entender el concepto de tiempo, se confunde con "ayer", "hoy" y "mañana".

¿Qué debo hacer si mi hijo tiene este problema?
Tales problemas merecen una evaluación comprensiva por un experto que pueda enjuiciar todos los diferentes factores que afectan al niño. Un psiquiatra de niños y adolescentes puede ayudar a coordinar la evaluación y trabajar con profesionales de la escuela y otros para llevar a cabo la evaluación y las pruebas escolásticas y así clarificar si existe un problema de aprendizaje. Ello incluye el hablar con el niño y la familia, evaluar su situación, revisar las pruebas educativas y consultar con la escuela. El psiquiatra de niños y adolescentes entonces hará sus recomendaciones sobre dónde colocar al niño en la escuela, la necesidad de ayudas especiales, tales como terapia de educación especial o la terapia del habla y los pasos que deben seguir los padres para asistir al niño para que pueda lograr el máximo de su potencial de aprendizaje. 

Es importante reforzar la confianza del niño en sí mismo, tan vital para un desarrollo saludable, y también ayudar a padres y a otros miembros de la familia a que entiendan mejor y puedan hacer frente a las realidades de vivir con un niño con problemas de aprendizaje.
Modificado de la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry. 2005

miércoles, 22 de junio de 2011

Mi hijo no quiere ir a la escuela


¿A que edad se produce que los niños no quieran ir a la escuela?
El asistir a la escuela generalmente es un evento excitante y agradable para los niños pequeños. Para algunos esto conlleva intenso miedo o pánico. Los padres tienen motivo de preocupación cuando el niño regularmente se siente enfermo o pide quedarse en la casa y no ir a la escuela con quejas físicas menores. El no querer asistir a la escuela puede ocurrir en cualquier momento, pero es más común en los niños de 5 a 7 y de 11 a 14 años, momentos en los que los niños están bregando con nuevos retos en la escuela elemental o intermedia. Estos niños pueden estar padeciendo un temor paralizante por tener que dejar la seguridad de la familia y del hogar. Es muy difícil para los padres hacerle frente a este pánico infantil y a la negación de asistir a la escuela, pero estos temores pueden tratarse exitosamente con ayuda profesional.

¿Cuándo aparece esta negación en el niño?
El negarse a ir a la escuela aparece generalmente después de un período en el que el niño ha estado en la casa en compañía de su mamá o papá y se ha apegado a ellos, por ejemplo, después de las vacaciones de verano, de los días de fiesta, o después de una breve enfermedad. Puede también suceder después de un evento que le produzca estrés, tal como la muerte de un familiar o de una mascota, un cambio de escuela o una mudanza a un nuevo vecindario.
El niño se puede quejar de dolores de cabeza, de garganta o de estómago justo antes de la hora de ir a la escuela. La enfermedad se mejora cuando se le permite quedarse en la casa, pero reaparece a la siguiente mañana antes de ir a la escuela. En algunos casos, el niño se niega por completo a salir de la casa. Como el pánico surge al dejar la casa, y no por estar en la escuela, el niño por lo general está tranquilo una vez que está en la escuela.

¿Qué signos puede tener mi hijo cuando no quiere ir a la escuela?
Los niños con un temor irrazonable a la escuela pueden:
  • sentirse inseguros si se quedan solos en un cuarto
  • demostrar apegamiento excesivo en su comportamiento
  • demostrar una preocupación o temor excesivo acerca de sus padres o de que puedan hacerse daño
  • ser la sombra de su madre o de su padre en la casa
  • tener dificultad para dormirse
  • tener pesadillas
  • tener un temor exagerado a los animales, monstruos y ladrones
  • temer quedarse solos en la oscuridad
  • pueden tener rabietas severas cuando se les obliga a ir a la escuela
Tales temores son comunes entre los niños con el problema de ansiedad por la separación. Los efectos potenciales a largo plazo (ansiedad y desórden de pánico al llegar a adultos) pueden ser muy serios para un niño con ansiedad por la separación persistente y que no recibe ayuda profesional. El niño puede desarrollar serios problemas escolares y sociales si deja de ir a la escuela y de ver a sus amigos por mucho tiempo debido a los miedos y la ansiedad.

Cuando los temores persisten, los padres y el niño deben de consultar con su pediatra, para que los derive con un profesional de la salud mental capacitado. 

El miedo irracional y el pánico de dejar la casa/padres e ir a la escuela se puede tratar con éxito.
 Modificado de la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry. 2005

martes, 21 de junio de 2011

Qué son las rabietas?

Es difícil dar una definición sobre este tema, es más fácil reconocer a un niño cuando está haciendo una rabieta, y generalmente lo van a hacer cuando no consiguen lo que ellos quieren: va a gritar, llorar, se va a tirar al piso, patalear.

En que edades podemos ver niños con rabietas?
Se pueden  ver comúnmente entre el primer y tercero año de vida, e inclusive lo podemos observar en niños más grandes, pero la tendencia, es que desaparezca a los 4 años.
Porqué se dan las rabietas?

La rabieta es una manifestación de frustración del niño, y esto va relacionado con el grado de independencia de acuerdo a la edad. Se reporta que un 50 a 80% de los niños de 2 a 3 años tienen una rabieta al menos una vez a la semana.

Qué debo hacer cuando mi hijo tiene una rabieta?
En primer lugar debemos tranquilizarnos, no debemos gritarles ni pegarles. Debemos preguntarnos como padres: como nos sentimos en nuestra vida diaria, cuando no logramos nuestras metas? Haríamos también una rabieta?.
Tampoco  la idea es  dejarlos hacer lo que quieran. 
Hay que recordar, que cuando el niño tiene una rabieta, está fuera de control, tenemos que protegerlo, para que no se haga daño, tratar de calmarlo, se puede intentar desviar la atención del niño con otra actividad.
Qué puedo hacer para evitar las rabietas en mi hijo?
Hay que establecer normas claras, en casa, de lo que está permitido. Estas reglas deben ser claras y respetadas por todos los miembros de la familia. 
Debemos tratar de evitar las tentaciones para las rabietas: por ejemplo, que en nuestra casa los objetos que el niño no pueda jugar o coger no estén al alcance de sus manos.
Recordar: Nunca debemos ceder ante una rabieta, ya que con esto, lo que vamos a lograr, es incentivar al niño a seguir con sus rabietas parar conseguir lo que desea.

lunes, 20 de junio de 2011

Porqué los niños de chupan el dedo?

La succión del pulgar empieza antes del nacimiento, desde que el niño se encuentra en el vientre de su madre,es común poder  observar en una ecografía al feto succionado su pulgar. 
El pulgar es el dedo preferido por los niños, aunque podemos ver niños que se  chupan dos o más dedos e inclusive hasta el puño entero.

Porqué se chupan el dedo?
En el primer año de vida es completamente normal,  los niños lo hacen por reflejo de succión, luego del año, se chupan el dedo como un acto, que les proporciona seguridad 

Puede producirle algún daño a mi hijo?
Si el niño continua chupándose el dedo, luego de los cuatro años va a producir:
  • Alteraciones en la mordida
  • Desplazamiento de los dientes 
  • La mandíbula se dirige hacia atrás
Qué debo hacer, si mi hijo se chupa el dedo? 
Como mencionamos en el primer año de vida, lo hacen por reflejo, por lo que no debemos hacer nada
Luego del año, lo primero que tenemos que hacer, es no pelearnos con nuestros hijos, es común que los padres se enfrenten con sus hijos por este problema, no hay que ridiculizarlos en frente de otras personas  , hay que recordar, que el chuparse el dedo, les da seguridad.
Tratemos de motivarlos para que no se chupen el dedo, podemos pegar en la pared de su cuarto una cartulina, con los días de la semana, y pegar una carita feliz, los días que no se chupa el dedo.

domingo, 19 de junio de 2011

Feliz día Papá

Recuerda papá

Que si no juegas ahora conmigo,
cuando tú quieras hacerlo ya habré crecido.
Que la armonía entre tú y mamá
me dará seguridad ante la vida y
hará de mí un triunfador o un frustrado.
Que de tu amor depende mi capacidad
de amar cuando sea adulto.
Que soy muy feliz cuando me llevas
dormido hasta mi cama.
Que lo que yo aprendo contigo
lo recordaré toda la vida.
Que si oramos juntos
aprendo a comunicarme con Dios.
Que el amor y respeto
que demuestres por nuestros semejantes
será el amor y el respeto
que yo les tenga cuando sea adulto.
Que yo también tengo intereses personales.
Que me gusta tomar parte en las decisiones familiares.
Y Que te necesito como mi mejor amigo!.
Autor Anonimo

sábado, 18 de junio de 2011

Puede ocasionar algún problema a mi hijo, si es que nos tenemos que mudar de casa?

El mudarse a un  distrito nuevo puede ser una de las experiencias de mayor estrés para la familia. Las frecuentes mudanzas, o aún una sola mudanza, pueden ser especialmente difíciles para un niño o un adolescente. Los estudios demuestran que es posible que los niños que se mudan con frecuencia tengan problemas en la escuela. Las mudanzas son aún más difíciles si están acompañadas por otros cambios significativos en la vida del niño, tales como la muerte, el divorcio, la pérdida del ingreso familiar, o la necesidad de un cambio de escuela.
La mudanza interrumpe las amistades. A un niño nuevo en una escuela, al principio le puede parecer que todos los demás tienen un amigo preferido o que otros tienen sus grupitos de amigos selectos. El niño tiene que adaptarse a un horario y currículo nuevo y en ciertas clases o cursos se puede encontrar más adelantado o más atrasado que los otros. Esta situación puede causarle estrés, ansiedad y aburrimiento.
Los niños en edad de kindergarten o de primer grado son particularmente vulnerables a una mudanza de la familia porque en su proceso de desarrollo ellos están en la etapa de separarse de sus padres, de ajustarse a nuevas figuras de autoridad y relaciones sociales. La relocalización puede interferir con el proceso normal de la separación, causando una regresión hacia una relación de mayor dependencia en sus padres.
En general, mientras mayor es el niño, más difícil se le hará el mudarse porque su grupo de amigos tiene una gran importancia para él/ella. Los pre-adolescentes y los adolescentes protestarán repetidamente de la mudanza y pedirán permiso para quedarse en su pueblo natal con la familia de un amigo. Puede que algunos jóvenes no hablen acerca de su aflicción, de manera que los padres tienen que estar alerta a algunas señales de aviso sobre una posible depresión, incluyendo cambios en el apetito, retraimiento social, deterioro en los estudios, irritabilidad, cambios en los patrones de dormir y otros cambios dramáticos en el comportamiento o del humor.
Los niños que parecen estar deprimidos por una mudanza podrían estar reaccionando más al estrés que experimentan que a la relocalización.
Algunas veces uno de los padres está en contra de la mudanza y los niños lo captan y reaccionan a la discordia familiar.

¿Qué debo hacer para que mi hijo no tenga problemas en la mudanza?
Para hacer que la mudanza se le haga más fácil a los niños y a los padres, se pueden seguir los siguientes pasos:
  • Explicarle claramente a los niños por qué es necesario el mudarse.
  • Familiarizar al niño lo mejor posible con el área nueva, ya sea mediante mapas, fotografías o usando el periódico diario.
  • Describir las ventajas de la nueva localización de manera que el niño pueda apreciar factores como lagos, montañas o un parque de diversiones.
  • Si un hijo o hija está en su último año de secundaria, considere la posibilidad de permitirle quedarse con una familia de confianza hasta que termine el año escolar.
Permita que los niños participen en el diseño o decoración y amueblado de sus cuartos.
Ayude a los niños a mantenerse en contacto con los amigos de los vecindarios anteriores mediante llamadas telefónicas, cartas, e-mail, y visitas personales.

¿Qué debo hacer si mi hijo no acepta mudarse?
Si el niño demuestra señales persistentes de depresión o de tensión, los padres pueden pedirle a su pediatra, que los refiera a un psiquiatra de niños y adolescentes, quien podrá evaluar y tratar los problemas emocionales que puedan estar afectando al niño como resultado del estrés y también .Los niños y las mudanzas, ayudar para que los padres aprendan cómo hacer que la transición y la nueva experiencia se haga más fácil para toda la familia.

Mientras más frecuentemente se mude la familia, más importante es la estabilidad interna de la familia. Con la atención adecuada de los padres y con ayuda profesional, de ser ésta necesaria, la mudanza puede resultar en una experiencia positiva de crecimiento para los niños, conducente a un aumento en la confianza propia y en la habilidad de relacionarse con otras personas.
Modificado de la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry. 2005

viernes, 17 de junio de 2011

A qué edad se puede considerar que un niño ha robado un objeto?

Cuando un niño o adolescente roba, los padres naturalmente se preocupan. Ellos se preocupan por las causas del comportamiento del niño y se preguntan si su hijo o hija es un "delincuente juvenil".

¿A qué edad se puede considerar que un niño ha robado un objeto?
Es normal que un niño pequeño tome algo que excite su interés o que le llame la atención. Esto no se puede considerar como un robo hasta que el niño sea suficientemente mayor, generalmente de tres a cinco años y pueda entender que el coger algo que le pertenece a otra persona está mal. Los padres tienen que educar de manera activa a sus niños acerca de los derechos a la propiedad y la consideración hacia los demás. Los padres son también modelos para sus hijos. Si usted trae a su casa el papel o las plumas de la oficina o se jacta sobre un error cometido por el cajero del supermercado, va a ser muy difícil que su niño entienda sus lecciones acerca de la honradez.

¿Qué razones pueden tener los niño o adolescentes para robar?
Aunque hayan aprendido que el robar es malo, los niños mayores y los adolescentes roban por varias razones. Un joven puede robar para tener cosas iguales a las de su hermano o hermana, quien aparentemente es favorecido con regalos y cariño. Algunas veces, un niño puede robar como muestra de valentía ante sus amigos, o para hacer regalos a su familia o amigos o para ser más aceptado por sus pares. Los niños pueden también robar por el temor a una dependencia; ellos desean no tener que depender de nadie, de manera que roban lo que necesitan.

¿Qué debo hacer si se que mi hijo ha robado ?
Los padres deben de preguntarse si es que el niño ha robado por la necesidad de recibir mayor atención. En tales casos, el niño puede estar expresando ira o tratando de "cobrárselas" con sus padres y el objeto robado se convierte en un substituto de amor o afecto. Los padres deben de hacer un esfuerzo y darle más reconocimiento al niño como miembro importante de la familia. Si los padres toman las medidas adecuadas, en la mayoría de los casos el robo cesa según el niño va creciendo.

¿Cuáles son las recomendaciones que debería darle a mi hijo si es que este ha robado algún objeto?
Los psiquiatras de niños y adolescentes recomiendan que cuando los padres se den cuenta de que su niño ha robado, ellos:
  • le digan al niño que robar es malo
  • ayuden al adolescente a pagar o a devolver el objeto robado
  • se aseguren de que el niño no se beneficie del robo bajo ninguna circunstancia
  • eviten sermonearle, pronosticar el mal comportamiento futuro, o el decir que ahora se le considera al niño un ladrón o una persona mala
  • hacerle claro que su comportamiento es totalmente inaceptable dentro de las costumbres familiares y de la comunidad.
Una vez que el niño ha pagado o ha devuelto la mercancía robada, los padres no deben de traer de nuevo el caso, de manera que el niño pueda comenzar "en limpio" otra vez.

¿Quién debe evaluar a mi hijo si este persiste robando?
Si el robo es persistente y está acompañado de otros problemas de comportamiento o síntomas, el robar puede ser una señal de problemas serios en el desarrollo emocional del niño o problemas en la familia. Los niños que roban repetidamente tienen dificultad para confiar en los demás y para establecer buenas relaciones con otros. En vez de sentirse culpables, ellos culpan a otras personas por su comportamiento y le echan la culpa a los demás alegando que, "ya que ellos se niegan a darme lo que necesito, yo lo tomo". Estos niños se beneficiarían de una evaluación por un psiquiatra de niños y adolescentes.
Al tratar a un niño que roba persistentemente, el psiquiatra de niños y adolescentes evaluará cuáles son las verdaderas razones por las cuales el niño tiene una necesidad de robar y desarrollará un programa de tratamiento.

Algunos aspectos importantes del tratamiento son el ayudar al niño a aprender a establecer una relación de confianza, y el ayudar a la familia para que apoye al niño en una trayectoria más saludable de desarrollo.
Modificado de la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry. 2005

jueves, 16 de junio de 2011

Qué puede ocasionar en mi hijo la violencia que observa en la televisión?

Los niños en Estados Unidos miran televisión por un promedio de tres a cuatro horas diarias. La televisión puede ser una influencia poderosa en el desarrollo de un sistema de valores y en la formación del comportamiento. Desgraciadamente, una gran parte de la programación actual es violenta.

¿Qué puede ocasionar en mi hijo la violencia que ve en la televisión?
 Cientos de estudios sobre los efectos de la violencia en la televisión en los niños y los adolescentes han encontrado que los niños pueden:
  • volverse "inmunes" al horror de la violencia
  • gradualmente aceptar la violencia como un modo de resolver problemas
  • imitar la violencia que observan en la televisión
  • identificarse con ciertos caracteres, ya sean víctimas o agresores
Los niños que se exponen excesivamente a la violencia en la televisión tienden a ser más agresivos. Algunas veces, el mirar un sólo programa violento puede aumentar la agresividad. Los niños que miran espectáculos en los que la violencia es muy realista, se repite con frecuencia o no recibe castigo, son los que más tratarán de imitar lo que ven. Los niños con problemas emocionales, de comportamiento, de aprendizaje o del control de sus impulsos puede que sean más fácilmente influenciados por la violencia en la TV. El impacto de la violencia en la televisión puede ser evidente de inmediato en el comportamiento del niño o puede surgir años más tarde y la gente joven puede verse afectada aun cuando la atmósfera familiar no muestre tendencias violentas.
Esto no indica que la violencia en la televisión sea la única fuente de agresividad o de comportamiento violento, pero es ciertamente un factor contribuyente significativo.

¿Qué debo hacer para proteger a mi hijo de la excesiva violencia que dan en la televisión?
Los padres pueden proteger a los niños de la violencia excesiva en la televisión de la siguiente manera:
  • prestándole atención a los programas que los niños ven en la televisión y mirando algunos con ellos
  • estableciendo límites a la cantidad de tiempo que pueden estar mirando televisión; considerando quitar el televisor del cuarto del niño
  • señalándoles que, aunque el actor no se ha hecho daño ni se ha muerto, tal violencia en la vida real resulta en dolor o en muerte
  • negándose a dejar que los niños miren programas que se sabe contienen violencia y cambiando el canal o apagando la televisión cuando se presenta algo ofensivo, explicándoles qué hay de malo en el programa
  • no dando su aprobación a los episodios violentos frente a sus hijos, enfatizando la creencia de que tal comportamiento no es la mejor manera de resolver un problema
  • contrarrestando la presión que ejercen sus amigos y compañeros de clase, comunicándose con otros padres y poniéndose de acuerdo para establecer reglas similares sobre la cantidad de tiempo y el tipo de programa que los niños pueden mirar.
Los padres deben de también tomar ciertas medidas para prevenir los efectos dañinos de la televisión en temas tales como los asuntos raciales y los estereotipos sexuales. La cantidad de tiempo que los niños miran televisión, sin importar el contenido, debe de ser moderada, ya que reduce el tiempo para que los niños lleven a cabo otras actividades de mayor beneficio, tales como leer y jugar con sus amigos, y desarrollar aficiones.
Si los padres tienen dificultades serias estableciendo límites, o mucha preocupación sobre cómo su niño está reaccionando a la televisión, ellos deben de ponerse en contacto con un psiquiatra de niños y adolescentes para una consulta y ayuda.
Modificado de la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry. 2005

miércoles, 15 de junio de 2011

Como impactan las noticias en nuestros hijos?

Los niños a menudo ven o escuchan las noticias muchas veces al día a través de la televisión, la radio, los periódicos, las revistas y la Internet. El ver y el escuchar sobre los eventos locales y mundiales, tales como los desastres naturales, los eventos catastróficos y los informes sobre crimen, puede hacer que los niños experimenten estrés, ansiedad y temores.
Ha habido muchos cambios en la manera en la que se informan las noticias que dan base para que aumente el potencial para que los niños experimenten efectos negativos. Estos cambios incluyen lo siguiente:

  • canales de televisión y servicios de Internet que informan las noticias las 24 horas del día,
  • canales de televisión que transmiten los eventos en vivo, según se van desarrollando "al momento",
  • el aumento en los reportajes que dan detalles de la vida privada de las figuras públicas, 
  • la presión para llevar al público las noticias como parte de la naturaleza competitiva de la industria del entretenimiento,
  • la cobertura visual detallada y repetitiva de los desastres naturales y de los actos violentos.

A pesar de que ha habido mucho debate público, acerca de proveer clasificaciones ("ratings") para los programas de televisión para alertar a los padres sobre la violencia y el sexo en la programación, los programas noticieros sólo recientemente han sido considerados en estas discusiones. Las investigaciones han demostrado, sin embargo, que los niños y los adolescentes están propensos a imitar lo que ven y oyen en las noticias, un tipo de efecto contagioso descrito como eventos de gato imitador. La exposición crónica y persistente a tal violencia puede llevar al temor, la inmunidad o desensibilización, y en algunos niños a un aumento en el comportamiento agresivo y violento. Los estudios demuestran que los medios de locución no siempre escogen el mostrar las cosas que reflejan con precisión las tendencias locales o nacionales. Las noticias locales con frecuencia comienzan o interrumpen la programación para anunciar los informes sobre crímenes y dedican tanto como un 30% de su tiempo en el aire a informar en detalle los crímenes.

¿Qué debo hacer para disminuir el impacto de las noticias en mis hijos?

Los posibles efectos negativos de las noticias pueden ser atenuados por los padres, maestros, y otros adultos mirando/escuchando las noticias con el niño y hablándole acerca de lo que están viendo u oyendo. La edad del niño, la madurez, el nivel de desarrollo, las experiencias de la vida y las vulnerabilidades deben de servir de guía con relación a cuánto y qué clase de noticias puede el niño mirar..

Las directrices para minimizar los efectos negativos de mirar las noticias incluyen:

  • controle la cantidad de tiempo que su niño mira los noticieros
  • asegúrese de que tiene el tiempo y un lugar tranquilo para hablar, si usted anticipa que las noticias van a preocupar o a alterar al niño
  • mire las noticias junto a su niño
  • pregúntele al niño qué ha visto y qué preguntas tiene
  • provéale garantía con relación a su seguridad personal en palabras sencillas, enfatizándole que usted va a estar allí para ayudarlo a mantenerse seguro
  • busque posibles indicios de que las noticias le han provocado temores o ansiedades tales como: insomnio, temores, orinarse en la cama, llantén, o hablar de que tiene miedo.

Los padres deben de recordar que es importante el hablarle al niño o adolescente sobre lo que ha visto o ha escuchado. Esto permite que los padres disminuyan el efecto negativo potencial de las noticias y el que ellos discutan sus propias ideas y valores. Mientras que los niños no pueden ser protegidos completamente de los eventos externos, los padres pueden ayudarlos haciéndolos sentirse seguros y ayudándolos a entender mejor el mundo que los rodea.
Modificado de la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry. 2005